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Blog Ginecología

Vitaminas, minerales y nutrientes fundamentales durante el embarazo

vitaminas durante el embarazo

Los cambios que atraviesa el cuerpo de la mujer durante el embarazo y la propia formación del feto dentro del vientre, generan una demanda nutricional extra en el organismo. Así lo explica la matrona de la Clínica RedSalud Rancagua, Janice Reyes quien además destaca que esta sobre exigencia de vitaminas en la madre brinda al bebé todo lo que necesita para su desarrollo.

Dentro de los requerimientos nutricionales en una mujer durante el embarazo, hay una serie de vitaminas y minerales muy necesarios e imprescindibles que no deben faltar. Estos, deben ingerirse mediante suplementos vitamínicos dado que los alimentos que se consumen diariamente no llegan a ser suficientes para cubrir la demanda.

No, la alimentación diaria y balanceada que consume la embarazada no aporta los nutrientes suficientes para su cuidado y los del bebé, precisamente porque aumenta la demanda de ciertos nutrientes.

Fundamentalmente son tres: ácido fólico, hierro y calcio.

El ácido fólico o vitamina B9 están relacionados con el desarrollo de la parte neurológica del cerebro, la médula y la columna vertebral del bebé. La deficiencia de esta vitamina puede generar defectos como la espina bífida y otras malformaciones en el embrión.

El ácido fólico puede encontrarse en alimentos como espinacas, lechuga, brócoli, espárragos, acelgas, entre otros vegetales de hojas verdes oscuras, también en granos, cereales, guisantes, cítricos y jugos de fresa y naranja.

El hierro o sulfato ferroso es importante para la sangre, ayuda a mantener la hemoglobina en niveles sanos y permite que el bebé forme sus propias células sanguíneas. No ingerir esta vitamina, ocasiona anemia en la madre y deficiencia en el crecimiento del bebé.

Entre los alimentos ricos en hierro se encuentran la carne, la yema de huevos, los frutos secos, granos y legumbres.
El calcio contribuye a la formación de los huesos. Es muy importante sobre todo después de la semana 20, puesto que, si la madre no posee suficiente calcio en la sangre, el bebé lo extraerá de los huesos, haciéndola propenso a padecer osteoporosis en el futuro.
Se debe sumar a la dieta, la ingesta de productos ricos en calcio, tales como: leche, yogurt, queso, brócoli, espinacas y sardinas.

La doctora Ángela Canales, de la Clínica RedSalud Rancagua, explica que el ácido fólico, el hierro y el calcio, son tres elementos fundamentales en el embarazo, para un desarrollo adecuado del feto e incluso para evitar problemas en la salud de la madre. 

También es importante destacar la vitamina D, como otro de los componentes nutricionales que juega un papel fundamental  durante el embarazo, necesario para una gestación completa y saludable.

El ácido fólico o vitamina B9: es un tipo de vitamina B, tiene una importante participación en la formación del tubo neural del feto, del cual se forman la parte neurológica del cerebro, la médula y la columna vertebral.

Esta vitamina es de carácter indispensable por lo menos en los primeros tres meses de embarazo. Un déficit de ácido fólico en la madre podría ocasionar malformaciones en el bebé como la espina bífida.

Incluso, se recomienda la ingesta de un suplemento diario de ácido fólico a mujeres fértiles antes del embarazo ya que el tubo neural empieza a formarse durante las primeras semanas de gestación, es decir, que para cuando las mamis descubren que están embarazadas, ya el tubo neural se ha formado.

Además del comprimido diario, se pueden incorporar a la dieta diaria, vegetales de hoja verde oscura, como espinacas, lechuga, brócoli, espárragos, acelgas, entre otros vegetales, también granos, cereales, guisantes, cítricos y jugos de fresa y naranja.

La forma más efectiva y natural de hacernos de la valiosa vitamina D es absorbiéndola de los rayos ultravioleta emitidos por la luz solar, es decir, que tomar sol en algunos minutos al día, contribuye en la prevención de enfermedades óseas por falta de calcio.

Otra fuente de vitamina D son alimentos como: la sardina, el salmón, el aceite de hígado de bacalao, productos lácteos y huevos.

La forma más efectiva y natural de hacernos de la valiosa vitamina D es absorbiéndola de los rayos ultravioleta emitidos por la luz solar, es decir, que tomar sol en algunos minutos al día, contribuye en la prevención de enfermedades óseas por falta de calcio.

Otra fuente de vitamina D son alimentos como: la sardina, el salmón, el aceite de hígado de bacalao, productos lácteos y huevos.

La madre, es el proveedor directo de calcio de su bebé. Para la formación de sus huesos, el feto absorbe calcio de la sangre de su madre y si esta no posee lo suficiente, el bebé lo tomará de las reservas de la masa ósea materna.

Esto provoca descalcificación en la mujer volviéndola propensa a desarrollar osteoporosis en el futuro.

Se debe sumar a la dieta, la ingesta de productos ricos en calcio, tales como: leche, yogurt, queso, brócoli, espinacas y sardinas.

Las empresas farmacéuticas han diseñado una serie de suplementos que contienen una cantidad saludable de vitamina D al día, incluso algunos complementos de calcio, incluyen una medida del micronutriente.

Durante el embarazo la necesidad de vitamina D se incrementa, dado que el bebé requiere de ella para desarrollar su sistema óseo, por lo general una mujer gestante debe ingerir suplementos ya que la forma natural de obtener la importante vitamina no es suficiente, pese a esto, es necesario someterse a consideración del especialista.