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Blog Ginecología

Alimentación, nutrición y ejercicio durante el embarazo

La situación ideal es un embarazo planificado y supervisado por los especialistas, antes, durante y después. Cuando no ocurre de ese modo y hay sospecha de embarazo, la consulta es la única opción para salir de dudas e iniciar la planificación y el control respectivo con el equipo de especialistas.

La alimentación es muy importante, más allá de las orientaciones de las abuelitas, la participación del nutricionista es obligatoria y decisiva, sobre todo si la mujer tiene sobrepeso o es obesa.

Alimentación y Nutrición

Durante el embarazo la sana alimentación y una adecuada hidratación, es crucial para el bienestar del bebé que está en formación, sobre todo si se trata de un embarazo de verano, época en la cual aumentan los viajes de la mujer al baño para orinar, debido a la ingesta de líquidos.

Modificar los hábitos alimenticios también es imprescindible durante la gestación, ya que el bebé demanda de nutrientes específicos para la formación de tejidos, órganos y huesos.

Una alimentación rica en frutas, verduras, hortalizas, bebidas naturales y fibra puede ofrecer la cantidad de nutrientes necesaria para la madre y el bebé, además contribuyen a tener la piel más elástica, más lisa, mejor hidratada, con lo cual se previenen las estrías. También se debe sumar a la dieta productos lácteos e ingerir por lo menos 8 vasos de agua diariamente.

Una alimentación rica en frutas, verduras, hortalizas, bebidas naturales y fibra puede ofrecer la cantidad de nutrientes necesaria para la madre y el bebé, además contribuyen a tener la piel más elástica, más lisa, mejor hidratada, con lo cual se previenen las estrías. También se debe sumar a la dieta productos lácteos e ingerir por lo menos 8 vasos de agua diariamente.

El embarazo pasa por tres etapas, tres trimestres. Durante el primer trimestre lo común es que la embarazada mantenga el régimen de alimentación que seguía  antes del embarazo, siempre que sea saludable y nutritivo y no haya problemas de sobrepeso u obesidad. Su nutricionista y su ginecólogo le orientarán.  

Durante el segundo trimestre la alimentación debe ser rica en calorías y proteínas, comer cada dos horas y acompañar las comidas de colaciones: una fruta, un lácteo descremado, ruedas de pavo con quesillo, frutos secos o tostada con jamón.

Las colaciones se  consumen en casa, en la oficina, en las horas nocturnas o durante los paseos.

 

La planificación de cada comida es importante, es la única manera de evitar los imprevistos y comer de todo o lo que haya  cada vez que la embarazada regresa a casa. Si esa conducta es repetitiva, no solo se corre el riesgo de engordar, sino de provocar otros trastornos de riesgo para el bebé y para ella.

No hay un peso ideal. Durante el embarazo, lo más importante es el estado nutricional, esto es lo que cuenta.

Lo ideal es mantener el peso durante el primer trimestre; las variaciones deben ocurrir durante los dos últimos trimestres.

La mujer embarazada puede comer de todo sin excesos, bajo la vigilancia de un nutricionista.

Cuando una mujer está embarazada, sus necesidades nutricionales aumentan para poder suplir al bebé de los nutrientes que necesita para un desarrollo saludable.

Al respecto, el matrón Ángelo Alvear destaca que el hecho de que la madre deba sostener una dieta completa, no implica que deba alimentarse por dos. Por ende la alimentación debe concentrarse en la calidad y no en la cantidad.

Todo lo que la madre consume influye directamente en el bebé, es decir, que si la nutrición se centra en comidas ricas en grasas o azúcares, lo más probable es que se presenten complicaciones como la hipertensión y la diabetes, no solamente durante el período de gestación sino que también incluye el riesgo de que el bebé desarrolle este tipo de patologías en su vida adulta.

Una alimentación balanceada que incluya carnes rojas y blancas, frutas y verduras, lácteos, cereales y líquidos; es la opción más saludable. Se debe evitar el consumo de comida chatarra, bebidas artificiales, condimentos y bebidas alcohólicas, además no se debe ingerir más de dos tazas de café al día.

Es importante no saltarse las comidas, sino al contrario dividirlas en 5 porciones moderadas al día para no exceder el límite de peso que se debe aumentar durante la gestación

Si las condiciones del embarazo demandan requerimientos nutricionales específicos, es recomendable visitar a un nutricionista.

Además de una sana alimentación, se recomienda la ingesta de suplementos de calcio, vitaminas, hierro y omega 3.

Al comer de noche no es bueno acostarse de inmediato, siempre es bueno esperar, pues los reflujos y otras molestias son perjudiciales para la madre y para él bebé, en particular durante los últimos meses del embarazo.

Los antojos, aunque son inevitables, sobre todo de noche, en casa o cuando la embarazada va al cine o un sitio nocturno con su familia o pareja, la embarazada está obligada a vigilarlos.

Las comidas nocturnas muy condimentadas causan acidez y producen otras molestias que no permiten que el bebé y la embarazada puedan dormir cómodamente. En general este tipo de comidas siempre debe evitarse, irritan, producen gases y otras incomodidades.

En este sentido, se deben evitar las bebidas con alto contenido de azúcar, las comidas ricas en grasa o muy condimentadas y no exceder a más de dos tazas al día el café y el té

Al despertarse en las horas de la madrugada para ir al baño o porque la embarazada no puede dormir, siempre es bueno evitar consumir alimentos pesados; es preferible tomar agua o comerse una fruta.

Mantener una relación peso talla dentro de los estándares normales, no sólo es un tema de apariencia para la mujer. Y es que tener sobrepeso al momento de iniciar un embarazo, puede amenazar el bienestar tanto de la madre como del bebé.

Así lo asegura el  Dr. Juan Pablo Poblete, Ginecobstetra de la Clínica Mujer Integral, quien nos explica que en la actualidad, 50% de la población femenina sufre de obesidad al momento de enterarse que está embarazada, este factor de riesgo desencadena dos grandes enfermedades: la diabetes gestacional o la hipertensión que pueden afectar el desarrollo del bebé.

La diabetes gestacional es cuando se eleva el nivel de azúcar de la madre y la hipertensión arterial es cuando se eleva la tensión en la madre o el bebé y esta última se conoce como preclampsia, ambas significan un riesgo de muerte.

Para prevenir este tipo de afectaciones, el doctor Poblete, recomienda una alimentación saludable y balanceada, haciendo a un lado la cultura de sobrealimentación durante el embarazo.

En esta oportunidad, el Dr. Juan Pablo destaca que una mujer con un peso saludable debe aumentar un máximo de 12 kilogramos durante el embarazo, los cuales irá perdiendo paulatinamente durante el parto y el período de lactancia.

Una futura madre con sobrepeso, debe ajustar su aumento durante el embarazo según los kilos que posea de más. Con la debida orientación de su médico tratante y un nutricionista.

Durante el embarazo y en época de frío, la embarazada tiende a comer más, sobre todo alimentos que son ricos y le apetecen.

Cuando la embarazada consume alimentos con mucha grasa, se pierde el concepto de alimentación balanceada. 

Son ejemplos de alimentos con mucho contenido graso, los calzones rotos, las sopaipillas, una cazuela con exceso de aceite, pues tienen grasas saturadas que generan alteraciones que afectan la salud de la embarazada y del bebé. Por ser perjudiciales, su consumo debe ser moderado y en lo posible evitarse. En general se recomiendan una vez a la semana.

La embarazada debe comer cinco veces al día: desayuno, almuerzo, cena y dos colaciones: una a mitad de mañana y otra a mitad de tarde.

Las colaciones incluyen manzanas, naranjas, fruta seca, yogurt descremado o leche fortificada. Los azúcares deben eliminarse, sobre todo en la cena, también las tortas o pasteles.

Comer sano a lo largo del día es importante. En la cena la embarazada puede consumir vegetales, lechuga, apio u otros alimentos libres de azúcar y de grasas saturadas.

En general, se recomienda consultar a su médico, nutricionista o matrona, sobre todo porque la alimentación en época de frío es distinta para una embarazada con un régimen nutricional normal, que para la embarazada con sobrepeso, obesidad o que tenga problemas de colesterol.

Ejercicio

Estar embarazada es sinónimo de una mujer feliz y llena de vida, por tal motivo es ideal que mantenga una rutina de ejercicios, estar activa fortalece su sistema y prepara su cuerpo durante esta etapa.

El matrón de la Clínica Mujer Integral, Ángelo Alvear  afirma que las mujeres sí pueden realizar actividad física durante el embarazo con la supervisión y recomendaciones de su matrón, matrona o Ginecobstetra.

En primera instancia, lo ideal es mantener una rutina de ejercicio antes del embarazo para así poder mantenerla durante el tiempo que estés en espera.

Para las mujeres que no poseen este hábito lo importante es iniciar con caminatas breves y luego continuar con un plan de actividades de 15 minutos por día,  tres veces por semana e ir incrementando progresivamente hasta lograr 40 minutos 4 veces por semana.

Es importante tener en cuenta que el médico tratante debe estar al tanto de estas prácticas pues, ante amenaza de aborto, anemia o hemorragia durante los primeros tres meses el ejercicio no está indicado.

Se deben evitar ejercicios de alto impacto que podrían comprometer al bebé, sin embargo, caminar, bailar, manejar bicicleta, bicicleta estática, practicar yoga, pilates o natación; son actividades que pueden brindar muchos beneficios en la salud de la madre y el desarrollo del bebé, porque contribuyen a mejorar el sistema cardiovascular, la postura, la condición física, a mantener un peso sano, al estado emocional y a mantener la placenta oxigenada.

Las indicaciones deben estar acompañadas de la aprobación del especialista que lleva su control prenatal. Además de la actividad física, esta debe combinarse con una dieta variada y con alto contenido de nutrientes.

Fortalecer el piso pélvico, mantener la masa muscular, controlar el peso, liberar estrés, beneficiar el estado emocional y disminuir los típicos malestares; son algunos de los beneficios de la actividad física durante el embarazo.

El especialista en ginecología y obstetricia, Juan Pablo Poblete destaca que el embarazo no representa una enfermedad y que algunos ejercicios isométricos preparan a las mujeres para tan esperado momento del parto.

La actividad física durante el embarazo está plenamente recomendada por los especialistas, siempre que la gestación tenga un curso y desarrollo normal no hay impedimento. Así lo afirma el matrón Ángelo Alvear.

Sin embargo, expresa que es contraindicada cuando existen patologías como deterioro en el crecimiento fetal, alteración en la placenta o amenaza de aborto. Lo más recomendable es que las indicaciones deben estar acompañadas de la aprobación del especialista que lleva su control prenatal.